Mar07

Aumentan 174% los asesinatos de mujeres con Moreno Valle

Ernesto Aroche Aguilar // Lado B

La cámara de un teléfono celular grabó el momento en que Alan Aparicio Pérez, disfrazado con una túnica negra y una máscara de calavera, corta el cuello de Irma Flores Romero. El sujeto también sería responsable del asesinato de Brisa y Abril las dos hijas de la mujer que había tenido una relación sentimental con el que sería su homicida. Esa misma grabación permitiría, varios meses más tarde, la captura del sujeto y sus compinches, entre los que se encontraba otra mujer y un adolescente.

Los tres asesinatos, registrados a mediados de 2011, son parte de los 430 casos de homicidios dolosos de mujeres que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) ha contabilizado en los últimos ocho años.

Aunque es entre 2011 y 2012 cuando se han acumulado más casos: 148 de esos 430, es decir casi el 35 por ciento del total. De hecho, comparativamente, los dos primeros años del sexenio de Rafael Moreno Valle registran un incremento del 174 por ciento con respecto a los 54 casos que se registraron en los dos primeros años del sexenio de Mario Marín Torres.

 

Puebla, Tepeaca y Huauchinango los focos rojos

En la distribución por municipios, la capital poblana es, por mucho, el lugar donde más crímenes de este tipo se han cometido de 2005 a la fecha: 107 en total. Prácticamente la mitad de estos en los últimos dos años: 42.

Aunque es en Tepeaca en donde se registra el crecimiento más importante de este delito desde el arranque del sexenio morenovallista. Las cifras oficiales muestran que de los 22 casos que se reportan para este municipio cercano a la capital poblana, 16 se dieron entre 2011 y 2012, es decir prácticamente el 70 por ciento del total.

Es, después de la capital del estado el municipio con más homicidios dolosos perpetrados contra mujeres, en lo que va de la administración de Rafael Moreno Valle.

Aunque en un comparativo de tasa por cada cien mil habitantes –un indicador que permite comparar grupos poblacionales de diferentes tamaños—Tepeaca lo supera en incidencia incidencia, pues mientras Puebla muestra una tasa de 5.2 casos por cada 100 mil habitantes, en Tepeaca la cifra se dispara a 40.9 casos.

Detrás de Puebla y Tepeaca, está Huauchinango en el tercer lugar con las cifras más altas, pues registra 14 casos en los últimos dos años y 34 de 2005 a la fecha.

Les siguen Izúcar de Matamoros y Zacatlán con siete casos cada uno, Tecamachalco y Tehuacán con seis respectivamente.

Municipio

Casos totales   2011-2012

Casos x 100 mil   habs (2011-2012)

Puebla

42

5.2

Tepeaca

16

40.9

Huauchinango

14

27

I. de Matamoros

7

18.2

Zacatlán

7

17.4

Tehuacán

6

4.1

Tecamachalco

6

16.1

 

El problema es la impunidad

En los primeros minutos de este año alguien le cortó la vida a Guadalupe Abigail Bautista y después dejó abandonado su cuerpo en la esquina de la 8 poniente y 13 norte, junto a un montón de bolsas de basura y un costal de cáscaras de naranjas, entre un poste y una señal de no estacionarse. Hasta la fecha ese asesinato no ha sido resuelto por las autoridades.

El problema, explican por separado Natalí Hernández, integrante del Taller AC –organización que trabaja por los derechos sexuales y reproductivos–, y Vianeth Rojas miembro del Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos (OCDSR), es la impunidad que priva en ese tipo de delitos. Y que hasta el momento no se ha tratado de manera integral.

“Es importante considerar que en el origen de la violencia hacia las mujeres es sistémico, el gobierno no ha reconocido a la violencia familiar como un problema público, el otro el tema es la impunidad, y socialmente es muy justificada la violencia que el hombre ejerce sobre la mujer, se mira como un asunto de carácter privado”.

Vianeth Rojas, por su lado también apunta en ese sentido, sostiene que si bien “el asesinato es el caso extremo, seguro hubo un camino de violencia previa, y no sabemos qué está pasando con las denuncias previas de violencia que luego terminan en homicidio. Pero el problema más grande es el de impunidad, si de por sí lo poblanos no tenemos certeza de que habrá justicia en cualquier otro delito, muchos menos cuando quien lo padece es una mujer”.

 

¿Y la reforma?

Fue en noviembre pasado cuando se aprobó una modificación al Código de Defensa Social para considerar al feminicidio como delito, pero no está claro, sostiene Natalí Hernández si las autoridades ya comenzaron a capacitar a los ministerios públicos para atender esas reformas.

Además, apunta, se trató de una iniciativa en cuya discusión las mujeres no fueron consideradas. Al respecto, y citado por el portal de noticias e-consulta, el diputado Gerardo Mejía reconoció que en la redacción de las modificaciones se privilegió la iniciativa que presentó el gobernador Moreno Valle, y se dejó de lado la que presentó desde el 2011 la hoy senadora Lucero Saldaña Pérez, que contemplaba la creación de una fiscalía y un banco de información sobre crímenes en contra de mujeres, así como condenas de hasta 70 años de prisión.

Para Vianeth Rojas la tipificación del nuevo delito resulta muy ambigua y deja en manos de los juzgadores la interpretación, y si no hay capacitación al respecto el tema se queda sólo en el papel. Hasta el momento no hay datos sobre si ya se castigó o no algún homicidio doloso como feminicidio.